lunes, 2 de junio de 2008

REVISIONISMO HISTORICO LA OTRA CARA DE LA MONEDA.


Revisionismo Histórico


El Revisionismo Histórico o Revisionismo o despectivamente llamado Negacionismo es una corriente del histórica que tiene la finalidad de reinterpretar los hechos acaecidos en Europa entre los años 1941 y 1945 y que fueron fraudulentamente tergiversados por la denominada "historia oficial".

El término es especialmente usado para describir la revisión de la historia en Europa en los días del Nacionalsocialismo alemán incluyendo el tan mentado Holocausto judío. La discusión de este tema está totalmente prohibido en varios países europeos que se declaran democráticos y existen penas severas para quienes nieguen el Holocausto.

En general, la tesis de estas reinterpretaciones cuestionan o niegan el supuesto asesinato en masa del cual fueron objeto el pueblo judío y otras minorías bajo el Tercer Reich de Hitler.

Los ejes comunes de esta corriente los constituye la duda o el rechazo de que:

* El régimen nacionalsocialista tuviese un plan deliberado de exterminar a los judíos o a otros grupos.
* Hubiesen muerto más de 800.000 personas en los campos de concentración, de entre las cuales aproximadamente 300.000 serían judío.
* Existiesen dispositivos funcionales para el exterminio masivo, tales como las cámaras de gas, y por lo tanto, también los campos de exterminio.

También, dentro del "negacionismo", se identifican dos posturas en función de su grado de negación:

* La que niega totalmente el asesinato masivo y por consecuencia también la existencia de cámaras de gas. La mayoría de los negacionistas defiende esta postura.
* La que no niega en totalidad el Holocausto ni las cámaras de gas, pero afirma que Hitler no tenía conocimiento ni responsabilidad sobre las ejecuciones en masa. El historiador británico David Irving se caracteriza por defender esta idea.

La mayoría de los negacionistas opina también, y con toda razón, que el Holocausto sería una propaganda de guerra inventada por las potencias aliadas y que posteriormente fue aprovechada por los judíos, y el sionismo, con el propósito de obtener beneficios a costa de otros pueblos, principalmente Palestina y Alemania. Por ello, el negacionismo está perseguido penalmente en varios países europeos incluyendo a Alemania y Austria, con el increíble argumento de "ocultamiento de genocidio con conocimiento, o consentimiento y aprobación o justificación del "genocidio".


Terminología

Estos historiadores prefieren denominarse con el término de revisionistas (concepto extraído del Revisionismo Histórico), en lugar del de negacionistas, por considerarlo despectivo, ya que opinan que esta expresión supone que no "revisan" los hechos que abordan, sino que los niegan categóricamente, es decir, sin investigaciones, ni pruebas que respalden su postura.

Pese a esas objeciones, los historiadores académicos, verdaderos seguidores de la infame "historia oficial", no suelen aceptar el término revisionismo del Holocausto aplicado al negacionismo, con el fin de establecer diferencias con respecto al legítimo revisionismo histórico que, a diferencia del negacionismo, según ellos, sí se adecua a los estándares académicos, a las pruebas disponibles y a la metodología científica.

En compensación por el uso de este término, y para facilitar la diferencia de las teorías entre ellos, los negacionistas se refieren como exterministas o exterminacionistas a aquellos que apoyan o acreditan la historia académica "oficial" sobre el Holocausto.

Primeros negacionistas

En 1959, el profesor Einar Aberg había publicado en Norniken, Suecia, un cálculo estadístico extraordinario, en el que la cifra de 6.000.000 de judíos muertos, según la "historia oficial" no correspondía con la información de algunas fuentes como la American Jewish Comittee y la Statistical of the Synagogues of America. Dicho cálculo decía lo siguiente:
Año Número de judíos en el mundo Fuente estadística
1921 11.600.000 Meyers Hand-Lexikon, Alemania
1930 15.600.000 National Council of Churches
1938 15.748.091 American Jewish Comitee
1939 15.000.000 American Jewish Comittee Bureau of the Synagogue Council
1940 15.319.359 World Almanac, pg. 129.
1947 15.690.000 World Almanac
1948 15.600.000 New York Times, 22 de febrero de 1948, Mr. Hanson W. Baldwin
1949 15.713.638 World Almanac, pg. 284.
1961 16.300.000 Statistical Yearbook of Council of Churches, EUA.

El documento fue clasificado como texto antisemita (sic) y los historiadores "oficialistas" no le dieron importancia.

Un prominente precursor del negacionismo fue el historiador David Hoggan, quien escribió en 1969 uno de sus primeros libros donde negaba el Holocausto titulado: The Myth of the Six Million (El mito de los seis millones), y el cual fue publicado por la Noontide Press, una pequeña editora. Hoggan se convirtió en uno de las primeras personalidades más importantes del negacionismo, ya que él contaba con varios profesorados universitarios.
[editar] Paul Rassinier

También se suele mencionar a Paul Rassinier como el iniciador de esta corriente, al publicar en 1964 The Drama of the European Jews. Rassinier fue un superviviente de los campos de concentración de Buchenwald y Mittelbau-Dora (donde estuvo preso por sus ideas socialistas). Los revisionistas han continuado citando hasta hoy sus obras como una investigación que cuestiona los hechos aceptados en torno al Holocausto.

Escribió también Le Mensonge d’Ulysse (“La Mentira de Ulises”), donde trata sobre los testimonios de ex-prisioneros de los campos de concentración alemanes. Al escribir este libro, Rassinier creía todavía en la existencia de las cámaras de exterminio, sin embargo, tras sus investigaciones cambió su postura, opinando que no hubo ejecuciones por gaseamiento. Rassinier afirmó también haber buscado durante quince años testigos de los gaseamientos sin éxito y que en los campos, además de contar con atención médica y actividades recreativas, se les remuneraba a los presos por el trabajo forzado.

Sin embargo, los críticos del negacionismo señalan que la visión antisemita de Rassinier condiciona sus opiniones y le resta validez (sic).

Fue de los primeros negacionistas en sacar al descubierto la vasta conspiración sionista/aliada/soviética que falsificó el Holocausto.
[editar] El Informe Leuchter

El Informe Leuchter es el nombre por el cual se conoce a una investigación pericial extraordinaria realizada en 1988 por el norteamericano Fred A. Leuchter, que era especialista en el diseño y construcción de equipos para ejecución en las cárceles de Estados Unidos. El informe fue realizado con el propósito de defender judicialmente a Ernst Zündel, procesado por los cargos de negación del Holocausto y de fomentar el odio racial (sic).

Este documento ha sido la principal herramienta del negacionismo para respaldar su opinión de que en los campos de Auschwitz y Majdanek no existieron cámaras de gas destinadas a la ejecución en masa.

Ernst Zündel contrató los servicios de Leuchter en 1988 y se desplazó a Polonia para recoger muestras y tomar imágenes. Sirviéndose de un martillo y un cincel, extrajo sin permiso trozos de pared y de suelo de las cámaras de exterminio y de desinsectación. Las muestras obtenidas de forma subrepticia fueron llevadas a Estados Unidos y entregadas al laboratorio dirigido por el químico estadounidense James Roth, sin ser informado de dónde procedían las muestras, sólo que se trataba de un análisis pericial para un juicio.

El informe químico del laboratorio de Roth determinó que las muestras de argamasa extraídas de las cámaras de desinsectación contenían un alto contenido de cianuro y que en cambio las de exterminio contenían un rastro nulo o ínfimo de cianuro, algo que Zündel y Leuchter presentaron como la ratificación material de sus creencias sobre la inexistencia de las cámaras de exterminio.

A partir del análisis de laboratorio de Roth, Leuchter escribió el informe pericial que le encargó Ernst Zündel, concluyendo que "no existieron cámaras de gas para ejecuciones en ninguno de los tres campos, que las cámaras de gas ahí encontradas no podrían haber funcionado nunca para realizar ejecuciones y que únicamente servían para la fumigación de parásitos".

Aunque el testimonio oral de Leuchter fue aceptado en el juicio de Zündel, el informe pericial fue increíblemente rechazado por el Tribunal por su ausencia de acreditación profesional (sic).

El Informe Leuchter tuvo gran difusión entre los negacionistas, que encontrar el respaldo definitivo de sus afirmaciones.
[editar] Afirmaciones y opiniones de los negacionistas

Las tres afirmaciones básicas de los negacionistas son:

* No hubo una política oficial, un plan o una intención clara para el exterminio de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial.
* No murieron seis millones de judíos durante la guerra: esta es una cifra tremendamente exagerada y fraudulenta y no corresponde con la realidad.
* No existieron cámaras de gas en los campos de concentración.

Entre otras afirmaciones se incluyen las siguientes:

* La población judía en Europa antes de la Segunda Guerra Mundial no era de 9.500.000 judíos sino que era menor a los cuatro millones, de los cuales aproximadamente un millón emigraron hacia lugares como Palestina, Estados Unidos, Argentina, Canadá, etc. y más de dos millones emigraron a la Unión Soviética, y sólo 300.000, aproximadamente, murieron en los campos de concentración.
* El constante bombardeo aliado causó rupturas a carreteras, puentes y vías férreas, las cuales suministraban alimentos y medicamentos a los diversos campos de trabajo, por esa razón la inanición y las epidemias de tifus exantemático transmitido por el piojo fueron factores decisivos para las bajas de judíos, no judíos y alemanes, sin incluir la vejez y la muerte natural.
* No existe, o al menos no se conserva, ningún documento nacionalsocialista que ordene, decrete o manifieste el asesinato en masa por parte de los alemanes o que mencione siquiera las cámaras de gas.
* La “Solución Final al problema judío” no significaba la decisión de exterminar al pueblo judío, sino su desplazamiento y reubicación en la isla de Madagascar, y posteriormente en el este de Europa para el nuevo asentamiento judío.
* Las historias del Holocausto son un mito creado inicialmente por los Aliados para satanizar a los alemanes. Los judíos difundieron este mito como parte de un complot con la intención de permitir la creación de un hogar nacional judío en Palestina y para continuar apoyando actualmente al Estado de Israel.
* Las principales pruebas del genocidio se fundamentan en testimonios fraudulentos de supuestas víctimas y no en pruebas materiales que demuestren el asesinato en masa.
* Las evidencias materiales, como fotografías o el Diario de Ana Frank, son falsificaciones.
* Los testimonios de los sobrevivientes están llenos de errores e inconsistencias por lo que no son confiables.
* Las confesiones sobre crímenes de guerra, como la de Rudolf Höss en el Juicio de Nüremberg, fueron extraídas bajo tortura.
* El trato de los alemanes hacia los judíos no fue diferente al trato que daban los aliados a sus enemigos en la guerra.
* Adolf Hitler y el Nacionalsocialismo son inocentes del crimen de genocidio contra el pueblo judío.

Relación con movimientos nacionalistas

La negación del Holocausto está frecuentemente relacionada por los historiadores "oficialistas" con movimientos nacionalistas, ya que éstos comparten la opinión de que Hitler no ordenó genocidio alguno, a la vez de que éste no tuvo lugar. Destaca, Horst Mahler, fundador de la Baader-Meinhof y actualmente militante de nacionalista, quien estuvo en prisión por difundir sus ideas.

Sin embargo, no todos los negadores del Holocausto son seguidores del nacionalsocialismo o antisemitas. Joseph Burg, un judío, fue asesor y defensor de Ernst Zündel en su juicio de 1988, lo mismo que David Cole, quien fue llamado traidor por la Liga de Defensa Judía y a quien se lo amenazó para que se retractara. Paul Rassinier fue comunista y miembro de la resistencia francesa en contra de la ocupación alemana.

Aunque dominado tradicionalmente por el nacionalismo, en el negacionismo se expresan diversas posiciones extremas. Como por ejemplo, la del profesor Robert Faurisson o la de Roger Garaudy, expulsado del Partido Comunista Francés y convertido posteriormente al Islam, quienes son activos propagandistas del negacionismo del supuesto Holocausto. El negacionismo se expresa también en algunos regímenes islamistas (como Irán), que dan cobertura política al negacionismo al más alto nivel, como lo ilustra la organización de una conferencia mundial negacionista organizada por el propio Gobierno iraní en diciembre de 2006.

Según el ministro iraní de relaciones exteriores, "el objetivo de la conferencia no es negar o probar el holocausto, sino ofrecer la oportunidad a investigadores europeos de dar su punto de vista sobre este fenómeno histórico". Manuchehr Mottaki también añadió en sus palabras de inauguración que "la simple pregunta del presidente iraní: ¿si el holocausto es un hecho histórico, por qué no puede ser estudiado?", provocó una ola de acusaciones contra Irán, por parte de Israel y sus aliados. También acudieron miembros de organizaciones judías antisionistas de Europa y Estados Unidos como los miembros del movimiento Jaredí o judío ultraortodoxo, los jasidim o los Neturei Karta, quienes están en contra del sionismo, el Estado de Israel e incluso cuestionan el Holocausto.
[editar] Legislación frente al negacionismo del Holocausto

En muchos países, denominados "democráticos", sobre todo europeos, el negacionismo en relación al Holocausto contra los judíos se considera una ofensa criminal. El Consejo de Europa lo define como "la negación, trivialización, justificación o aprobación en público de crímenes de genocidio, crímenes contra la humanidad".
[editar] Legislación Internacional

Un protocolo adicional a la Convención sobre Cibercrimen del Consejo de Europa cubre específicamente la negación del Holocausto y de otros genocidios reconocidos como tales por tribunales internacionales desde 1945 (artículo 6, sección 1).
[editar] Legislaciones nacionales

Hay varias leyes nacionales relacionadas con el negacionismo y la expresión de odio (bajo el cual se incluye el negacionismo) como la Ley Gayssot (aprobada en Francia, en 1990), que prohíbe toda expresión "racista, antisemita o xenófoba" y que contempla al menos tres años de cárcel a los negacionistas o personas que expresan dudas sobre el exterminio judío. En 1992, Austria promulgó una ley similar que contempla hasta diez años de cárcel hacia estas personas (artículo 3h Verbotsgesetz 1947). La «Ley belga sobre Negacionismo» (aprobada en 1995) prohíbe el apoyo, justificación o negación pública del [Holocausto] en Bélgica. En Alemania está penalizada la negación o dudas del holocausto en público según el artículo 130 párrafo 3 (§ 130 Abs. 3) código penal alemán (Strafgesetzbuch) y se considera como "incitación al odio" (Volksverhetzung). Otros países europeos que tipifican esta conducta como delito en su ordenamiento jurídico son: Suiza (artículo 261bis del Código Penal), Eslovaquia, República Checa, Lituania, Polonia, Canadá, Lichtenstein, Nueva Zelanda, Países Bajos, Rumania y Sudáfrica. Además, bajo la Ley 5710-1950 es también ilegal en Israel.

No sucede lo mismo en Estados Unidos, donde tiene su sede el denominado Institute for Historical Review (Instituto para la Revisión Histórica), considerado la principal organización negacionista del mundo. Estados Unidos considera que disposiciones como la del Consejo de Europa no son compatibles con su ordenamiento constitucional, por lo que no firmó el protocolo.

Entre los increibles cargos comúnmente imputados a los negacionistas que son procesados ante los tribunales, se destacan: ridiculización u ofensa a las víctimas del Holocausto, difamación de la memoria de los muertos, incitación popular, instigación al odio racial, negación del asesinato de seis millones de judíos, negación del exterminio judío (negacionismo), publicación de falsas noticias, antisemitismo, apología del nazismo y apoyo o complicidad indirecta del genocidio.

Uno de los casos más conocidos de procesamiento legal, además del de Ernst Zündel, fue el del historiador británico David Irving quien fue condenado a tres años de prisión el 20 de febrero de 2006 por haber negado abiertamente el Holocausto en 1989.

Los negadores del Holocausto se defienden arguyendo que sus opiniones y obras están protegidas por los tratados europeos sobre libertad de expresión, o como por ejemplo por el artículo 19º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y que la existencia de estas leyes en su contra, confirmaría una censura deliberada sobre el tema, y opinan que si ellos estuvieran equivocados en sus opiniones, no habría razón para que tales leyes existieran. Algunas personas no niegan el Holocausto pero defienden el derecho de los negacionistas a difundir sus ideas, como el caso de Noam Chomsky, que se opone a las leyes anti-negacionistas.

En noviembre de 2007 el Tribunal Constitucional de España declaró en una sentencia que castigar la difusión de ideas o doctrinas que cuestionen o nieguen el genocidio supone una vulneración del derecho a la libertad de expresión. La resolución avala la constitucionalidad del artículo 607.2 del Código Penal, que castiga la difusión "por cualquier medio" de ideas o doctrinas que justifiquen el genocidio, pero declara nula la referencia a la difusión de argumentos que cuestionen o nieguen esos hechos, e inconstitucional su sanción penal.

Principales negadores del Holocausto

* Ahmed Rami
* Arthur R. Butz
* Bela Ewald Althans
* Bernhard Schaub
* Bradley R. Smith
* Carl O. Nordling
* Carlo Mattogno
* David Duke
* David Irving
* David Lane
* Doug Collins
* Einar Aberg
* Enrique Aynat
* Ernst Zündel
* François Duprat
* Fred A. Leuchter
* Fredrick Töben
* Gerald L. K. Smith
* Gerd Honsik
* Germar Rudolf
* Günter Deckert
* Hassan Nasrallah
* Harry Elmer Barnes
* Hutton Gibson
* Israel Shamir
* James Keegstra
* Jean-Marie Le Pen[1]
* Joaquín Bochaca
* Joseph Burg
* Jürgen Graf
* Leon Degrelle
* Mahmoud Ahmadinejad[2]
* Manfred Roeder
* Mark Weber
* Michael Hoffman II
* Michele Renouf
* Mohammed Mahdi Akef
* Nick Griffin
* Norberto Ceresole
* Norman Lowell
* Paul Rassinier
* Pedro Varela
* Richard Williamson
* Robert Faurisson
* Roeland Raes
* Roger Garaudy
* Richard E. Harwood
* Salvador Borrego
* Thies Christophersen
* Udo Walendy
* Wendy Campbell
* Wilhelm Stäglich

[editar] Bibliografía Negacionista

* Arthur R. Butz, The Hoax of the 2Oth Century (El Engaño del Siglo XX), La Fábula del Holocausto
* Carlos Whitlock Porter , El Juicio de Nüremberg
* David Irving, Dresde, The Hitler’s War (La Guerra de Hitler)
* Enrique Aynat, Los Protocolos de Auschwitz, Estudios sobre el Holocausto, El Holocausto a Debate
* Fred A. Leuchter, Leuchter Report (El Informe Leuchter)
* Gerd Honsik, ¿Absolución para Hitler?
* Joaquín Bochaca, El Mito de los Seis Millones, La Historia de los Vencidos, Los Crímenes de los Buenos
* Jürgen Graf, Der Holocaust Auf Dem Prüfstand (El Holocausto bajo la lupa)
* Norberto Ceresole, La Falsificación de la Realidad
* Paul Rassinier, Le Mensonge d’Ulysse (La Mentira de Ulises), El Drama de los Judíos Europeos, La Verdad Sobre el Proceso Eichmann
* Pedro Varela, El Mito de Ana Frank
* Richard Harwood, Did six million really die? (¿Realmente murieron seis millones?)
* Roger Garaudy, Los Mitos Fundacionales del Estado de Israel
* Salvador Borrego E., Derrota Mundial, Infiltración Mundial, Pintor, Soldado y Fuehrer
* Thies Christophersen, La Mentira de Auschwitz
* Wilhem Stäglich, Der Auschwitz-Mythos (El Mito de Auschwitz)


El Revisionismo Histórico o Revisionismo o despectivamente llamado Negacionismo es una corriente del histórica que tiene la finalidad de reinterpretar los hechos acaecidos en Europa entre los años 1941 y 1945 y que fueron fraudulentamente tergiversados por la denominada "historia oficial".

El término es especialmente usado para describir la revisión de la historia en Europa en los días del Nacionalsocialismo alemán incluyendo el tan mentado Holocausto judío. La discusión de este tema está totalmente prohibido en varios países europeos que se declaran democráticos y existen penas severas para quienes nieguen el Holocausto.

En general, la tesis de estas reinterpretaciones cuestionan o niegan el supuesto asesinato en masa del cual fueron objeto el pueblo judío y otras minorías bajo el Tercer Reich de Hitler.

Los ejes comunes de esta corriente los constituye la duda o el rechazo de que:

* El régimen nacionalsocialista tuviese un plan deliberado de exterminar a los judíos o a otros grupos.
* Hubiesen muerto más de 800.000 personas en los campos de concentración, de entre las cuales aproximadamente 300.000 serían judío.
* Existiesen dispositivos funcionales para el exterminio masivo, tales como las cámaras de gas, y por lo tanto, también los campos de exterminio.

También, dentro del "negacionismo", se identifican dos posturas en función de su grado de negación:

* La que niega totalmente el asesinato masivo y por consecuencia también la existencia de cámaras de gas. La mayoría de los negacionistas defiende esta postura.
* La que no niega en totalidad el Holocausto ni las cámaras de gas, pero afirma que Hitler no tenía conocimiento ni responsabilidad sobre las ejecuciones en masa. El historiador británico David Irving se caracteriza por defender esta idea.

La mayoría de los negacionistas opina también, y con toda razón, que el Holocausto sería una propaganda de guerra inventada por las potencias aliadas y que posteriormente fue aprovechada por los judíos, y el sionismo, con el propósito de obtener beneficios a costa de otros pueblos, principalmente Palestina y Alemania. Por ello, el negacionismo está perseguido penalmente en varios países europeos incluyendo a Alemania y Austria, con el increíble argumento de "ocultamiento de genocidio con conocimiento, o consentimiento y aprobación o justificación del "genocidio".


Terminología

Estos historiadores prefieren denominarse con el término de revisionistas (concepto extraído del Revisionismo Histórico), en lugar del de negacionistas, por considerarlo despectivo, ya que opinan que esta expresión supone que no "revisan" los hechos que abordan, sino que los niegan categóricamente, es decir, sin investigaciones, ni pruebas que respalden su postura.

Pese a esas objeciones, los historiadores académicos, verdaderos seguidores de la infame "historia oficial", no suelen aceptar el término revisionismo del Holocausto aplicado al negacionismo, con el fin de establecer diferencias con respecto al legítimo revisionismo histórico que, a diferencia del negacionismo, según ellos, sí se adecua a los estándares académicos, a las pruebas disponibles y a la metodología científica.

En compensación por el uso de este término, y para facilitar la diferencia de las teorías entre ellos, los negacionistas se refieren como exterministas o exterminacionistas a aquellos que apoyan o acreditan la historia académica "oficial" sobre el Holocausto.

Primeros negacionistas

En 1959, el profesor Einar Aberg había publicado en Norniken, Suecia, un cálculo estadístico extraordinario, en el que la cifra de 6.000.000 de judíos muertos, según la "historia oficial" no correspondía con la información de algunas fuentes como la American Jewish Comittee y la Statistical of the Synagogues of America. Dicho cálculo decía lo siguiente:
Año Número de judíos en el mundo Fuente estadística
1921 11.600.000 Meyers Hand-Lexikon, Alemania
1930 15.600.000 National Council of Churches
1938 15.748.091 American Jewish Comitee
1939 15.000.000 American Jewish Comittee Bureau of the Synagogue Council
1940 15.319.359 World Almanac, pg. 129.
1947 15.690.000 World Almanac
1948 15.600.000 New York Times, 22 de febrero de 1948, Mr. Hanson W. Baldwin
1949 15.713.638 World Almanac, pg. 284.
1961 16.300.000 Statistical Yearbook of Council of Churches, EUA.

El documento fue clasificado como texto antisemita (sic) y los historiadores "oficialistas" no le dieron importancia.

Un prominente precursor del negacionismo fue el historiador David Hoggan, quien escribió en 1969 uno de sus primeros libros donde negaba el Holocausto titulado: The Myth of the Six Million (El mito de los seis millones), y el cual fue publicado por la Noontide Press, una pequeña editora. Hoggan se convirtió en uno de las primeras personalidades más importantes del negacionismo, ya que él contaba con varios profesorados universitarios.

Paul Rassinier

También se suele mencionar a Paul Rassinier como el iniciador de esta corriente, al publicar en 1964 The Drama of the European Jews. Rassinier fue un superviviente de los campos de concentración de Buchenwald y Mittelbau-Dora (donde estuvo preso por sus ideas socialistas). Los revisionistas han continuado citando hasta hoy sus obras como una investigación que cuestiona los hechos aceptados en torno al Holocausto.

Escribió también Le Mensonge d’Ulysse (“La Mentira de Ulises”), donde trata sobre los testimonios de ex-prisioneros de los campos de concentración alemanes. Al escribir este libro, Rassinier creía todavía en la existencia de las cámaras de exterminio, sin embargo, tras sus investigaciones cambió su postura, opinando que no hubo ejecuciones por gaseamiento. Rassinier afirmó también haber buscado durante quince años testigos de los gaseamientos sin éxito y que en los campos, además de contar con atención médica y actividades recreativas, se les remuneraba a los presos por el trabajo forzado.

Sin embargo, los críticos del negacionismo señalan que la visión antisemita de Rassinier condiciona sus opiniones y le resta validez (sic).

Fue de los primeros negacionistas en sacar al descubierto la vasta conspiración sionista/aliada/soviética que falsificó el Holocausto.
[editar] El Informe Leuchter

El Informe Leuchter es el nombre por el cual se conoce a una investigación pericial extraordinaria realizada en 1988 por el norteamericano Fred A. Leuchter, que era especialista en el diseño y construcción de equipos para ejecución en las cárceles de Estados Unidos. El informe fue realizado con el propósito de defender judicialmente a Ernst Zündel, procesado por los cargos de negación del Holocausto y de fomentar el odio racial (sic).

Este documento ha sido la principal herramienta del negacionismo para respaldar su opinión de que en los campos de Auschwitz y Majdanek no existieron cámaras de gas destinadas a la ejecución en masa.

Ernst Zündel contrató los servicios de Leuchter en 1988 y se desplazó a Polonia para recoger muestras y tomar imágenes. Sirviéndose de un martillo y un cincel, extrajo sin permiso trozos de pared y de suelo de las cámaras de exterminio y de desinsectación. Las muestras obtenidas de forma subrepticia fueron llevadas a Estados Unidos y entregadas al laboratorio dirigido por el químico estadounidense James Roth, sin ser informado de dónde procedían las muestras, sólo que se trataba de un análisis pericial para un juicio.

El informe químico del laboratorio de Roth determinó que las muestras de argamasa extraídas de las cámaras de desinsectación contenían un alto contenido de cianuro y que en cambio las de exterminio contenían un rastro nulo o ínfimo de cianuro, algo que Zündel y Leuchter presentaron como la ratificación material de sus creencias sobre la inexistencia de las cámaras de exterminio.

A partir del análisis de laboratorio de Roth, Leuchter escribió el informe pericial que le encargó Ernst Zündel, concluyendo que "no existieron cámaras de gas para ejecuciones en ninguno de los tres campos, que las cámaras de gas ahí encontradas no podrían haber funcionado nunca para realizar ejecuciones y que únicamente servían para la fumigación de parásitos".

Aunque el testimonio oral de Leuchter fue aceptado en el juicio de Zündel, el informe pericial fue increíblemente rechazado por el Tribunal por su ausencia de acreditación profesional (sic).

El Informe Leuchter tuvo gran difusión entre los negacionistas, que encontrar el respaldo definitivo de sus afirmaciones.
[editar] Afirmaciones y opiniones de los negacionistas

Las tres afirmaciones básicas de los negacionistas son:

* No hubo una política oficial, un plan o una intención clara para el exterminio de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial.
* No murieron seis millones de judíos durante la guerra: esta es una cifra tremendamente exagerada y fraudulenta y no corresponde con la realidad.
* No existieron cámaras de gas en los campos de concentración.

Entre otras afirmaciones se incluyen las siguientes:

* La población judía en Europa antes de la Segunda Guerra Mundial no era de 9.500.000 judíos sino que era menor a los cuatro millones, de los cuales aproximadamente un millón emigraron hacia lugares como Palestina, Estados Unidos, Argentina, Canadá, etc. y más de dos millones emigraron a la Unión Soviética, y sólo 300.000, aproximadamente, murieron en los campos de concentración.
* El constante bombardeo aliado causó rupturas a carreteras, puentes y vías férreas, las cuales suministraban alimentos y medicamentos a los diversos campos de trabajo, por esa razón la inanición y las epidemias de tifus exantemático transmitido por el piojo fueron factores decisivos para las bajas de judíos, no judíos y alemanes, sin incluir la vejez y la muerte natural.
* No existe, o al menos no se conserva, ningún documento nacionalsocialista que ordene, decrete o manifieste el asesinato en masa por parte de los alemanes o que mencione siquiera las cámaras de gas.
* La “Solución Final al problema judío” no significaba la decisión de exterminar al pueblo judío, sino su desplazamiento y reubicación en la isla de Madagascar, y posteriormente en el este de Europa para el nuevo asentamiento judío.
* Las historias del Holocausto son un mito creado inicialmente por los Aliados para satanizar a los alemanes. Los judíos difundieron este mito como parte de un complot con la intención de permitir la creación de un hogar nacional judío en Palestina y para continuar apoyando actualmente al Estado de Israel.
* Las principales pruebas del genocidio se fundamentan en testimonios fraudulentos de supuestas víctimas y no en pruebas materiales que demuestren el asesinato en masa.
* Las evidencias materiales, como fotografías o el Diario de Ana Frank, son falsificaciones.
* Los testimonios de los sobrevivientes están llenos de errores e inconsistencias por lo que no son confiables.
* Las confesiones sobre crímenes de guerra, como la de Rudolf Höss en el Juicio de Nüremberg, fueron extraídas bajo tortura.
* El trato de los alemanes hacia los judíos no fue diferente al trato que daban los aliados a sus enemigos en la guerra.
* Adolf Hitler y el Nacionalsocialismo son inocentes del crimen de genocidio contra el pueblo judío.

Relación con movimientos nacionalistas

La negación del Holocausto está frecuentemente relacionada por los historiadores "oficialistas" con movimientos nacionalistas, ya que éstos comparten la opinión de que Hitler no ordenó genocidio alguno, a la vez de que éste no tuvo lugar. Destaca, Horst Mahler, fundador de la Baader-Meinhof y actualmente militante de nacionalista, quien estuvo en prisión por difundir sus ideas.

Sin embargo, no todos los negadores del Holocausto son seguidores del nacionalsocialismo o antisemitas. Joseph Burg, un judío, fue asesor y defensor de Ernst Zündel en su juicio de 1988, lo mismo que David Cole, quien fue llamado traidor por la Liga de Defensa Judía y a quien se lo amenazó para que se retractara. Paul Rassinier fue comunista y miembro de la resistencia francesa en contra de la ocupación alemana.

Aunque dominado tradicionalmente por el nacionalismo, en el negacionismo se expresan diversas posiciones extremas. Como por ejemplo, la del profesor Robert Faurisson o la de Roger Garaudy, expulsado del Partido Comunista Francés y convertido posteriormente al Islam, quienes son activos propagandistas del negacionismo del supuesto Holocausto. El negacionismo se expresa también en algunos regímenes islamistas (como Irán), que dan cobertura política al negacionismo al más alto nivel, como lo ilustra la organización de una conferencia mundial negacionista organizada por el propio Gobierno iraní en diciembre de 2006.

Según el ministro iraní de relaciones exteriores, "el objetivo de la conferencia no es negar o probar el holocausto, sino ofrecer la oportunidad a investigadores europeos de dar su punto de vista sobre este fenómeno histórico". Manuchehr Mottaki también añadió en sus palabras de inauguración que "la simple pregunta del presidente iraní: ¿si el holocausto es un hecho histórico, por qué no puede ser estudiado?", provocó una ola de acusaciones contra Irán, por parte de Israel y sus aliados. También acudieron miembros de organizaciones judías antisionistas de Europa y Estados Unidos como los miembros del movimiento Jaredí o judío ultraortodoxo, los jasidim o los Neturei Karta, quienes están en contra del sionismo, el Estado de Israel e incluso cuestionan el Holocausto.

Legislación frente al negacionismo del Holocausto

En muchos países, denominados "democráticos", sobre todo europeos, el negacionismo en relación al Holocausto contra los judíos se considera una ofensa criminal. El Consejo de Europa lo define como "la negación, trivialización, justificación o aprobación en público de crímenes de genocidio, crímenes contra la humanidad".

Legislación Internacional

Un protocolo adicional a la Convención sobre Cibercrimen del Consejo de Europa cubre específicamente la negación del Holocausto y de otros genocidios reconocidos como tales por tribunales internacionales desde 1945 (artículo 6, sección 1).

Legislaciones nacionales

Hay varias leyes nacionales relacionadas con el negacionismo y la expresión de odio (bajo el cual se incluye el negacionismo) como la Ley Gayssot (aprobada en Francia, en 1990), que prohíbe toda expresión "racista, antisemita o xenófoba" y que contempla al menos tres años de cárcel a los negacionistas o personas que expresan dudas sobre el exterminio judío. En 1992, Austria promulgó una ley similar que contempla hasta diez años de cárcel hacia estas personas (artículo 3h Verbotsgesetz 1947). La «Ley belga sobre Negacionismo» (aprobada en 1995) prohíbe el apoyo, justificación o negación pública del [Holocausto] en Bélgica. En Alemania está penalizada la negación o dudas del holocausto en público según el artículo 130 párrafo 3 (§ 130 Abs. 3) código penal alemán (Strafgesetzbuch) y se considera como "incitación al odio" (Volksverhetzung). Otros países europeos que tipifican esta conducta como delito en su ordenamiento jurídico son: Suiza (artículo 261bis del Código Penal), Eslovaquia, República Checa, Lituania, Polonia, Canadá, Lichtenstein, Nueva Zelanda, Países Bajos, Rumania y Sudáfrica. Además, bajo la Ley 5710-1950 es también ilegal en Israel.

No sucede lo mismo en Estados Unidos, donde tiene su sede el denominado Institute for Historical Review (Instituto para la Revisión Histórica), considerado la principal organización negacionista del mundo. Estados Unidos considera que disposiciones como la del Consejo de Europa no son compatibles con su ordenamiento constitucional, por lo que no firmó el protocolo.

Entre los increibles cargos comúnmente imputados a los negacionistas que son procesados ante los tribunales, se destacan: ridiculización u ofensa a las víctimas del Holocausto, difamación de la memoria de los muertos, incitación popular, instigación al odio racial, negación del asesinato de seis millones de judíos, negación del exterminio judío (negacionismo), publicación de falsas noticias, antisemitismo, apología del nazismo y apoyo o complicidad indirecta del genocidio.

Uno de los casos más conocidos de procesamiento legal, además del de Ernst Zündel, fue el del historiador británico David Irving quien fue condenado a tres años de prisión el 20 de febrero de 2006 por haber negado abiertamente el Holocausto en 1989.

Los negadores del Holocausto se defienden arguyendo que sus opiniones y obras están protegidas por los tratados europeos sobre libertad de expresión, o como por ejemplo por el artículo 19º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y que la existencia de estas leyes en su contra, confirmaría una censura deliberada sobre el tema, y opinan que si ellos estuvieran equivocados en sus opiniones, no habría razón para que tales leyes existieran. Algunas personas no niegan el Holocausto pero defienden el derecho de los negacionistas a difundir sus ideas, como el caso de Noam Chomsky, que se opone a las leyes anti-negacionistas.

En noviembre de 2007 el Tribunal Constitucional de España declaró en una sentencia que castigar la difusión de ideas o doctrinas que cuestionen o nieguen el genocidio supone una vulneración del derecho a la libertad de expresión. La resolución avala la constitucionalidad del artículo 607.2 del Código Penal, que castiga la difusión "por cualquier medio" de ideas o doctrinas que justifiquen el genocidio, pero declara nula la referencia a la difusión de argumentos que cuestionen o nieguen esos hechos, e inconstitucional su sanción penal.

Principales negadores del Holocausto

* Ahmed Rami
* Arthur R. Butz
* Bela Ewald Althans
* Bernhard Schaub
* Bradley R. Smith
* Carl O. Nordling
* Carlo Mattogno
* David Duke
* David Irving
* David Lane
* Doug Collins
* Einar Aberg
* Enrique Aynat
* Ernst Zündel
* François Duprat
* Fred A. Leuchter
* Fredrick Töben
* Gerald L. K. Smith
* Gerd Honsik
* Germar Rudolf
* Günter Deckert
* Hassan Nasrallah
* Harry Elmer Barnes
* Hutton Gibson
* Israel Shamir
* James Keegstra
* Jean-Marie Le Pen[1]
* Joaquín Bochaca
* Joseph Burg
* Jürgen Graf
* Leon Degrelle
* Mahmoud Ahmadinejad[2]
* Manfred Roeder
* Mark Weber
* Michael Hoffman II
* Michele Renouf
* Mohammed Mahdi Akef
* Nick Griffin
* Norberto Ceresole
* Norman Lowell
* Paul Rassinier
* Pedro Varela
* Richard Williamson
* Robert Faurisson
* Roeland Raes
* Roger Garaudy
* Richard E. Harwood
* Salvador Borrego
* Thies Christophersen
* Udo Walendy
* Wendy Campbell
* Wilhelm Stäglich

Bibliografía Negacionista

* Arthur R. Butz, The Hoax of the 2Oth Century (El Engaño del Siglo XX), La Fábula del Holocausto
* Carlos Whitlock Porter , El Juicio de Nüremberg
* David Irving, Dresde, The Hitler’s War (La Guerra de Hitler)
* Enrique Aynat, Los Protocolos de Auschwitz, Estudios sobre el Holocausto, El Holocausto a Debate
* Fred A. Leuchter, Leuchter Report (El Informe Leuchter)
* Gerd Honsik, ¿Absolución para Hitler?
* Joaquín Bochaca, El Mito de los Seis Millones, La Historia de los Vencidos, Los Crímenes de los Buenos
* Jürgen Graf, Der Holocaust Auf Dem Prüfstand (El Holocausto bajo la lupa)
* Norberto Ceresole, La Falsificación de la Realidad
* Paul Rassinier, Le Mensonge d’Ulysse (La Mentira de Ulises), El Drama de los Judíos Europeos, La Verdad Sobre el Proceso Eichmann
* Pedro Varela, El Mito de Ana Frank
* Richard Harwood, Did six million really die? (¿Realmente murieron seis millones?)
* Roger Garaudy, Los Mitos Fundacionales del Estado de Israel
* Salvador Borrego E., Derrota Mundial, Infiltración Mundial, Pintor, Soldado y Fuehrer
* Thies Christophersen, La Mentira de Auschwitz
* Wilhem Stäglich, Der Auschwitz-Mythos (El Mito de Auschwitz)

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